viernes, 22 de mayo de 2009

jueves, 7 de mayo de 2009

EL AUTOR:

“Las buenas historias de fantasmas realmente eficaces y estremecedoras, parecían haberse agotado; no había nueva cosecha, o nueva especie con qué deleitarnos. El mero caso “psíquico” moderno, con sus credenciales de respetabilidad, era poco promisorio.
Así, según recuerdo, mientras nuestras lamentaciones lloraban ese hermoso e irrecuperable hábito en una velada, nuestro anfitrión nos contó el siguiente fragmento estremecedor: Un par de niños que vivían en un sitio apartado, a quienes, según se creía, se les habían aparecido los espectros de ciertos sirvientes “malos” (muertos mientras servían en la casa) con el propósito de “apoderarse” de ellos. Esto era todo. Nuestro anfitrión y la amiga que años atrás le contara esta anécdota, desconocían el resto.
Esa es la fuente secreta de Otra vuelta de tuerca”.
-Henry James