viernes, 19 de septiembre de 2008

fotos



tacto

Un hombre, una mujer,
Un fruto prohibido...
la pérdida de la inocencia,
el descubrimiento de algo,
no del todo.

Estábamos alrededor del fuego y la historia nos mantuvo en suspenso...

Un cuento de hadas, un anhelo. La fascinación.
Una mujer que ha vivido en la aridez;
que nunca se ha visto de cuerpo entero.
Una oportunidad de oro.

La presencia de algo...
Un sueño que se diluye... en el silencio de las cosas
que no se dicen pretendiendo que no han sucedido...
pretendiendo...
que el silencio las diluya, que la oscuridad las borre.

-¿Se quedarán todos aquí?- Preguntó el narrador
No se fue ninguno


Tócame.
Como un fantasma, pero tócame.
Mira mi piel desnuda, por el espejo.
Te escucho en el silencio, en la negrura de mi soledad.
Despiértame porque tengo un sueño oscuro...
Silencioso

Ahógate con mi deseo (este demonio).
No calles. No porque calles se disuelve
mi demonio (este deseo). Ven.
¿Hasta dónde llegaremos, estoicos, por nuestros sueños?
Dilo...
Dilo para que no suceda.
Dilo para que suceda. Ven.
¡Qué susto detrás de los ojos!

El sueño es una cosa tan frágil.

-¿Siguen aquí? ¿Nadie se va?-

Qué bien. Nos encantan las sorpresas.